En Mi Mundo Interior | Vivo
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— Vivo

Abrí los ojos, y al recuperar la consciencia, inspiré. El aire, limpio, penetró en mis pulmones. Mis pestañas recorrieron su trayecto, tantas veces repetido, y mis pupilas se adaptaron a la luz solar. Al ajustar el diafragma, enfoqué la vista y pude ver millones de colores y formas en tres dimensiones. Mi corazón, fuerte, bombeaba sangre que transportaba a cada rincón de mi cuerpo. Mi cerebro envió la órden de incorporarme de la cama, cientos de músculos y tendones ayudaron a llevar a cabo el proceso; y mis piernas,obedientes, me mantuvieron en pie.

Sin siquiera darme cuenta, comencé a caminar hacia la ducha. Mis manos se dirigieron hacia el grifo y abrí el agua. Mis dedos, detectaron el calor que de ahí provenía. Tras eso, me dirigí hacia la cocina. Me serví un vaso de leche y comencé a beber. Su sabor, inundó mi paladar, y mis recuerdos me trasladaron a la infancia.

Me asomé por la ventana, y mi nariz, me hizo ver que me encontraba en primavera. Ese olor a libertad, me invitaba a vivir.

Cada mañana es así. Desde que nací. Y a veces no me paro a valorarlo.

¿Y tú?

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