En Mi Mundo Interior | Sueña
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Sueña

Desde pequeño quise tener algún talento del que disfrutar… Siempre soñé con saber esculpir o dibujar. Probé con la cerámica y el barro. Las esculturas. Incluso las maquetas de aviones y tanques. Pero era super torpe. Y sigo siéndolo. Es muy extraño y frustante no saber dibujar, y sin embargo amar el diseño gráfico. Al menos, con el ratón y el photoshop o el corel voy escapando.

Desde chiquitito quise saber cantar, o tocar la guitarra. Probé con la flauta, y siempre admiré a los que sabían tocar la batucada, o hacer ritmos divertidos con cualquier cacharro que tenían a mano. Me veía como Paco de Lucía, y cuando me ponía a manipular cualquier aparato de cuerdas, parecía que llevaba puestos unos guantes de esparto.

Desde que era renacuajo quise ser super rápido y saltar mucho. Pero ni una cosa ni la otra. De hecho, justo lo contrario. En toda mi vida jamás he destacado por unas asombrosas cualidades físicas, agilidad o por haber tenido ningún tipo de destreza.

Desde la más tierna infancia, pretendí ser un tío simpático. Contar chistes que hicieran a la gente desternillarse de risa. Ser el típico, que cuando llega a una comida todo el mundo quiere sentarse al lado de él porque sabe que la diversión está garantizada. Bueno, pues salí más bien serio y callado. Necesito mucha confianza y sentirme muy tranquilo para abrir la boca cuando estoy en un encuentro con mucha gente, y para soltarme a decir chorradas ni te cuento.

Casi no había nacido yo, cuando comencé a fantasear con la idea de ser compositor. Hacer sinfonías, canciones, boleros y otras piezas musicales. Pero el señor me otorgó un oído musical terrorífico que me impide tan siquiera tatarear correctamente mi querida Asturias Patria Querida.

Y los años pasaron, y los deseos aumentaron… Deseos de saber dibujar, cantar o esculpir; de hacer dulces de miel para los oídos; de poder hacer reír o llorar; o de hacer grandes marcas  deportivas y pasar a los anales de la historia… Deseos de encontrar algo que saber hacer, algo de lo que disfrutar, algo que hiciera vibrar y provocaran ganas de rasgarse las vestiduras o ponerse a chillar.

O simplemente a pensar. A reflexionar. Siempre quise saber hacer algo que hiciera cambiar tu concepto de vida. Que te hiciera creer, A TÍ mi querido lector, que también tienes algo que sabes hacer. Y que no lo sabías. Y que está en tu interior. Por eso te digo, que nunca dejes de soñar. Quizá no lo sabes…. Pero lo que te hace disfrutar…. Lo que te hace feliz…. Está dentro de tí.

 

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