En Mi Mundo Interior | Pequeñas historias con finales inesperados
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— Pequeñas historias con finales inesperados
  • Pasan las horas, y los días, y no he podido verte. Las ocupaciones me impiden estar dentro de ti, tan a menudo como quisiera. Cuando te veo, algo se estremece en mi interior. Al principio, entro, poco a poco, despacio, y mi piel se eriza. Luego es mas fácil. Y me sumerjo… Me encanta sentir mi piel cuando la acaricias. Amo el océano.
  • Abrí la puerta de mi cerebro… y hallé un niño pequeño con muchas ganas de aprender. Abrí la puerta de mi corazón… y me encontré un guerrero con una armadura llena de golpes. Abrí la puerta de mi alma y el Diablo comenzó a reir.
  • He llegado a casa y he notado tú perfume…. lejano, vacío, ausente. Te he buscado por todas partes, hasta que te encontré. Tú presencia impregnaba dulcemente cada recoveco de nuestro hogar. Te he mirado, fijamente… y he visto que la llama se había consumido, y que no tenía remedio. Maldije mi inconsciencia por haberme ausentado, y no haberte tenido en cuenta. Hasta siempre vela. Hasta siempre.
  • Ahora sé, más que nunca, que no puedo vivir sin tí. Quiero tenerte conmigo. Eres la chispa de mi vida. Cada vez que te veo, mis labios ruegan poder rozarse contigo. Tus curvas son inconfundibles para las yemas de mis dedos. Podría reconocer tú perfil de día o de noche, con niebla, lluvia o nieve. Formas parte de mi familia. Si pregunto por tí, y no estás, me siento vacío. No puedo negarlo más tiempo. Me encanta la Coca-cola Zero.
  • Cerré los ojos, y una nebulosa se apoderó de mí mente. De repente, me encontraba rodeado de valkirias, en un exhuberante jardín lleno de árboles con frutas y suculentos manjares, que colgaban de sus ramas. Hambriento, me acerqué a un árbol, y cogí una roja manzana. El timbre del teléfono me despertó. Era Adán, y me dice: “Lo mío tuvo delito, pero lo tuyo es de torpe”
  • Hay corazones rotos y otros heridos. Corazones enteros y otros perdidos. Corazones fragmentados y otros pegados. Corazones rojos y corazones negros. Generosos y egoistas. Grandes y pequeños. Egocéntricos y altruistas. Miles de corazones… ¡No! miles de millones. Los hay tristes y risueños. Apagados y con sueños. Pero tan solo hay una cosa que los mantiene vivos, una razón que los alimenta….La sangre que circula por tús venas.
  • Me encanta sentir el roce de mi piel contigo…Siento que estamos hechos el uno para el otro.Si por lo que sea no estás, mis sueños no son lo mismo… Extraño el roce de tú tacto; deslizar mis manos lentamente sobre ti; contonearme, mimoso, en la cama, y sentir cómo mis piernas son acariciadas por tí. Nada es lo mismo, desde que formas parte de mi vida… No lo puedo remediar. Ya no puedo dormir sin mis sábanas de seda.
  • Quítate la ropa, o ponte poca. Cierra los ojos. Relájate.Siente como lentamente voy penetrando en tí. Confía en mí. Yo te cuidaré. Una noche más estarás en mis manos. Y te haré disfrutar. Por desgracia, a la mañana siguiente, no te acordarás. O quizá si. Mi objetivo es hacer tús noches felices; divertidas; sexys; atrevidas. Pasaremos toda la vida juntos….. Mi nombre es Morfeo. Y soy el Dios de los Sueños.
  • Solo pensar en ti, hace que se me alegre el día.Una vez que mi mente, proyecta tú existencia, un deseo interior hace que acuda a buscarte.Cuando te veo, se me hace la boca agua.Me encanta despertar contigo, lamerte, chuparte y morderte.Odio la idea de que no seas sólo para mi, y no me cabe en la cabeza, el tener que compartirte.No puedo remediarlo….Soy adicto a tí. ¡¡¡¡¡Cómo me gustan los bombones de chocolate!!!!!
  • Cuando me acerco, ya no estás. Siempre te veo, desde la distancia,y con ardiente deseo acudo a buscarte. Es la eterna historia,de los amores imposibles,que nos impiden estar juntos… Yo soy blanco,y tú eres negro. Soy luz, tú oscuridad. Somos el Ying y el Yang. Complementarios y distantes, necesarios, los dos. Tú atraes y yo repelo. Eternos; lejanos; a veces cercanos; otras superpuestos: NUNCA juntos. Somos el Sol y La Luna.
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