En Mi Mundo Interior | La Era de la Desinformación
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La Era de la Desinformación

La aparición del Ser Humano como raza, se remonta a la Edad de Piedra, hace aproximadamente unos 2.5 millones de años. Aunque solo hay que ir unos 160.000 años hacia atrás para encontrarse los primeros “Homo Sapiens Sapiens”, antepasados directos de lo que somos hoy en día.

No voy a dar una clase de historia, porque no es un género en el que destaque especialmente, pero es conveniente repasar que la historia de la humanidad se divide en varias grandes etapas:

  • Edad de Piedra
  • Edad de los Metales
  • Edad Antigua
  • Edad Media
  • Edad Moderna
  • Edad Contemporánea

En la Edad Contemporánea, ciertos gurús hacen mención a la aparición de la Era de la Información, momento que coincide con la aparición de los medios de comunicación tradicionales: televisión, radio, prensa y revistas, y que tiene todo su explendor a lo largo y ancho del caduco Siglo XX.

Es a finales del pasado milenio, cuando irrumpe con furor Internet en nuestras vidas. Se puede comenzar a realizar consultas online, de prácticamente cualquier cosa; y se produce una revolución mundial sobre el flujo y acceso a la información, teniendo una respuesta casi inmediata sobre todo lo que acontece en el planeta a golpe de ratón.

Hace pocos días se celebraba el 38 aniversario del nacimiento de Internet, y el que fuera su creador, Lawrence G. Roberts, advertía sobre los peligros que oculta esta poderosa herramienta, y entre ellos destacaba por encima de todos el que puede producir el acceso a la desinformación.

Es común que se produzcan noticias falsas en la red, y que la gente sin contrastarlas y por la rapidez con la que consumimos basura digital las comparta en sus “muros” sin siquiera pensar que sean ciertos o no. Del mismo modo, también resulta cada vez más común, que ciertas cabeceras digitales de medios de comunicación privados se presten a fagocitar el conocimiento de los ciudadanos escribiendo falsos titulares, o pre-visualizaciones de noticias que luego no coinciden con el texto de la noticia.

Porque nos quedamos en los titulares; no bajamos de la superficie; no ahondamos en las cuestiones, y no nos paramos a pensar y nos convertimos en una masa ingente de descerebrados que son manipulados a su antojo.

Es por ello, que en este momento de acceso ingente a desinformación, debemos tener capacidad de crítica y de análisis. No debemos centrarnos en un solo medio de comunicación, y debemos acudir al origen de las cosas, para evitar que puedan influir terceros sobre nosotros. En un momento en que la vida transcurre a toda velocidad, debemos actuar como seres unicelulares en el desarrollo de nuestro pensamiento, y evitar ser devorados por las fauces de la mediocridad.

Es momento de pensar. Y de contrastar. ¿Te ves con ganas de hacerlo? ¿O te vas a dejar llevar?

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